jueves, 14 de abril de 2005
Corte de Temuco decreta arresto domiciliario para senador Lavandero
La Tercera
La primera sala de la Corte de Apelaciones de Temuco confirmó la decisión que adoptó la semana pasada el juzgado de garantías de esta ciudad, que rechazó enviar a la cárcel al senador Jorge Lavandero, pero por dos votos contra uno aplicó al parlamentario medidas cautelares consistentes en detención domiciliaria.
Los magistrados Archibaldo Loyola y Héctor Toro votaron a favor de la medida, mientras que Fernando Mellado estuvo por un imponer sólo una orden de arraigo en contra del legislador.
La semana pasada, la jueza Georgina Gutiérrez no acogió la petición de arrestar al suspendido militante DC, argumentando que éste no representa un peligro para la sociedad, como argumentaba la fiscalía, que sugirió que Lavandero podría intentar presionar y amedrentar a los testigos que declararían en su contra en el juicio.
"SENTIMIENTOS ENCONTRADOS"
Lavandero recibió la noticia en el departamento que ocupa en el condominio Las Encinas, en el edificio Villarrica de esta ciudad, donde quedará recluido.
El parlamentario estaba acompañado por su hija Carolina, y su pareja, Natalia. A través de esta última, dijo que tiene "sentimientos encontrados" acerca del fallo. Explicó que si bien la resolución de la corte limita su libertad, de todas formas no se le dio razón al fiscal Armendáriz para ingresarlo a la cárcel.
Al término de la audiencia, tanto el abogado defensor como los acusadores coincidieron en señalar que están conformes con lo resuelto.
A CASI UN AÑO DE LAS DENUNCIAS
Las primeras denuncias contra Lavandero por conductas impropias fueron presentadas al Sename de la IX Región en mayo del año pasado, luego de lo cual el organismo entregó los antecedentes a la Fiscalía Regional.
A fines de octubre, el fiscal Xavier Armendáriz fue nombrado para encabezar la investigación de las acusaciones que pesan contra Lavandero. El funcionario pidió el desafuero del legislador y le formalizó cargos.
Un mes después, la fiscal jefa de la Araucanía, Esmirna Vidal, fue sumariada junto a otros cuatro fiscales de la zona por negligencia y omisión de la información conocida previamente.
LOS DESCARGOS DEL SENADOR
En diciembre de 2004, Lavandero denunció la existencia de una "conspiración" para involucrarlo en "conductas deleznables" y aseguró en una declaración pública que "jamás he incurrido en conductas o acciones reprochables penalmente o reñidas con la sana convivencia".
El parlamentario se defendió de las acusaciones y dijo que "toda mi vida la he ajustado rigurosamente a principios y valores morales por los cuales incluso estuve expuesto a arriesgar mi vida".
En esa oportunidad, el senador calificó las denuncias de infamias: "son falsos, absurdos y completamente ridículos y tengo el convencimiento que detrás de ello existe sólo una conspiración malévola y perversa destinada a dañar mi limpia imagen pública".
Lavandero ratificó su versión durante el interrogatorio al que fue sometido por el fiscal Armendáriz. Sin embargo, dentro de su declaración -publicada por La Tercera- el senador confiesa que "a veces nos bañamos junto en el jacuzzi, después de bañarse en la piscina, esto habrá sido unas tres o cuatro veces. Ellos con traje de baño y en alguna ocasión sin traje de baño conmigo adentro".
EL CASO DEL HIJO DE CLARA SZCZARANSKI
La presidenta del Consejo de Defensa del Estado, Clara Szczaranski, también declaró ante el fiscal Armendáriz, en su calidad de ex pareja del senador. Su hijo, Bruno Coulon, asegura haber sido víctima de los abusos sexuales del parlamentario. Parte de sus dichos ante el fiscal son los siguentes: "A Bruno me di cuenta que no le gustaba ir a Temuco y además que Jorge era medio cargoso con él, en el sentido de llevarlo en brazos, en fin, algo me inquietaba en cómo se aproximaba a mi hijo. Bruno, cuando tenía 12 años... debe haber sido a principios de 1994, me dijo que Jorge le tocaba su pene y yo le pregunté a él, pero Jorge me contestó que lo hacía para asearlo, lo que le creí, pero cuando en Santiago Bruno es más explícito, ya no tuve duda... Estaba con pavor de enfrentar a Jorge, pero también sabía que él debía irse de mi casa de inmediato...".
"No habíamos tocado el tema hasta hace unas dos semanas. Bruno me dijo que yo debía hablar con el fiscal a cargo, para ver si nuestra declaración servía. Le contesté que yo lo secundaba en lo que él quisiera, a lo que repuso que si ambos decíamos lo que pasó, sería más fácil que el fiscal les creyera a las niñas afectadas, que debían ser de campo, muy pobres".
LAS ACUSACIONES DEL FISCAL
El fiscal Xavier Armendáriz dice que, entre los años 2000 y 2003, Lavandero cometió abusos reiterados en contra de cuatro menores de edad, a quienes identificó con las iniciales I.M.SH., N.B.G.C., M.B.G.C. Y J.J.G.C. Al momento de los supuestos hechos, los menores -tres niñas y un niño- tenían entre 8 y 13 años.
A su juicio, el legislador se valió del abuso de confianza, de su investidura de senador, del desamparo y la inexperiencia de las víctimas, con las cuales realizó actos de significación sexual. La investigación señala que Lavandero cometió los abusos en su parcela de Metrenco y en su oficina parlamentaria, situada en el centro de la ciudad. Añade que las acusaciones por las cuales la investigación quedó formalizada "es un patrón común de conducta abusiva desplegada por el imputado" e iniciada al menos en el año 1970, consistente en realizar actos de significación sexual con menores de ambos sexos.
La primera sala de la Corte de Apelaciones de Temuco confirmó la decisión que adoptó la semana pasada el juzgado de garantías de esta ciudad, que rechazó enviar a la cárcel al senador Jorge Lavandero, pero por dos votos contra uno aplicó al parlamentario medidas cautelares consistentes en detención domiciliaria.
Los magistrados Archibaldo Loyola y Héctor Toro votaron a favor de la medida, mientras que Fernando Mellado estuvo por un imponer sólo una orden de arraigo en contra del legislador.
La semana pasada, la jueza Georgina Gutiérrez no acogió la petición de arrestar al suspendido militante DC, argumentando que éste no representa un peligro para la sociedad, como argumentaba la fiscalía, que sugirió que Lavandero podría intentar presionar y amedrentar a los testigos que declararían en su contra en el juicio.
"SENTIMIENTOS ENCONTRADOS"
Lavandero recibió la noticia en el departamento que ocupa en el condominio Las Encinas, en el edificio Villarrica de esta ciudad, donde quedará recluido.
El parlamentario estaba acompañado por su hija Carolina, y su pareja, Natalia. A través de esta última, dijo que tiene "sentimientos encontrados" acerca del fallo. Explicó que si bien la resolución de la corte limita su libertad, de todas formas no se le dio razón al fiscal Armendáriz para ingresarlo a la cárcel.
Al término de la audiencia, tanto el abogado defensor como los acusadores coincidieron en señalar que están conformes con lo resuelto.
A CASI UN AÑO DE LAS DENUNCIAS
Las primeras denuncias contra Lavandero por conductas impropias fueron presentadas al Sename de la IX Región en mayo del año pasado, luego de lo cual el organismo entregó los antecedentes a la Fiscalía Regional.
A fines de octubre, el fiscal Xavier Armendáriz fue nombrado para encabezar la investigación de las acusaciones que pesan contra Lavandero. El funcionario pidió el desafuero del legislador y le formalizó cargos.
Un mes después, la fiscal jefa de la Araucanía, Esmirna Vidal, fue sumariada junto a otros cuatro fiscales de la zona por negligencia y omisión de la información conocida previamente.
LOS DESCARGOS DEL SENADOR
En diciembre de 2004, Lavandero denunció la existencia de una "conspiración" para involucrarlo en "conductas deleznables" y aseguró en una declaración pública que "jamás he incurrido en conductas o acciones reprochables penalmente o reñidas con la sana convivencia".
El parlamentario se defendió de las acusaciones y dijo que "toda mi vida la he ajustado rigurosamente a principios y valores morales por los cuales incluso estuve expuesto a arriesgar mi vida".
En esa oportunidad, el senador calificó las denuncias de infamias: "son falsos, absurdos y completamente ridículos y tengo el convencimiento que detrás de ello existe sólo una conspiración malévola y perversa destinada a dañar mi limpia imagen pública".
Lavandero ratificó su versión durante el interrogatorio al que fue sometido por el fiscal Armendáriz. Sin embargo, dentro de su declaración -publicada por La Tercera- el senador confiesa que "a veces nos bañamos junto en el jacuzzi, después de bañarse en la piscina, esto habrá sido unas tres o cuatro veces. Ellos con traje de baño y en alguna ocasión sin traje de baño conmigo adentro".
EL CASO DEL HIJO DE CLARA SZCZARANSKI
La presidenta del Consejo de Defensa del Estado, Clara Szczaranski, también declaró ante el fiscal Armendáriz, en su calidad de ex pareja del senador. Su hijo, Bruno Coulon, asegura haber sido víctima de los abusos sexuales del parlamentario. Parte de sus dichos ante el fiscal son los siguentes: "A Bruno me di cuenta que no le gustaba ir a Temuco y además que Jorge era medio cargoso con él, en el sentido de llevarlo en brazos, en fin, algo me inquietaba en cómo se aproximaba a mi hijo. Bruno, cuando tenía 12 años... debe haber sido a principios de 1994, me dijo que Jorge le tocaba su pene y yo le pregunté a él, pero Jorge me contestó que lo hacía para asearlo, lo que le creí, pero cuando en Santiago Bruno es más explícito, ya no tuve duda... Estaba con pavor de enfrentar a Jorge, pero también sabía que él debía irse de mi casa de inmediato...".
"No habíamos tocado el tema hasta hace unas dos semanas. Bruno me dijo que yo debía hablar con el fiscal a cargo, para ver si nuestra declaración servía. Le contesté que yo lo secundaba en lo que él quisiera, a lo que repuso que si ambos decíamos lo que pasó, sería más fácil que el fiscal les creyera a las niñas afectadas, que debían ser de campo, muy pobres".
LAS ACUSACIONES DEL FISCAL
El fiscal Xavier Armendáriz dice que, entre los años 2000 y 2003, Lavandero cometió abusos reiterados en contra de cuatro menores de edad, a quienes identificó con las iniciales I.M.SH., N.B.G.C., M.B.G.C. Y J.J.G.C. Al momento de los supuestos hechos, los menores -tres niñas y un niño- tenían entre 8 y 13 años.
A su juicio, el legislador se valió del abuso de confianza, de su investidura de senador, del desamparo y la inexperiencia de las víctimas, con las cuales realizó actos de significación sexual. La investigación señala que Lavandero cometió los abusos en su parcela de Metrenco y en su oficina parlamentaria, situada en el centro de la ciudad. Añade que las acusaciones por las cuales la investigación quedó formalizada "es un patrón común de conducta abusiva desplegada por el imputado" e iniciada al menos en el año 1970, consistente en realizar actos de significación sexual con menores de ambos sexos.

