domingo, 08 de mayo de 2005

Volvamos la mirada a los profesores

El Mercurio

La búsqueda de mejores resultados en educación se ha transformado en una necesidad nacional compartida por todos los estamentos de la sociedad. Los resultados obtenidos por Chile en mediciones internacionales nos han mostrado que hay una seria brecha entre los aprendizajes de nuestros estudiantes y los que se requieren para estar a la par de los países con los que aspiramos a compararnos. Estas mediciones también nos han advertido que la brecha incluso se da con los estudiantes que asisten a establecimientos de elite. ¿Qué hacer entonces para avanzar hacia esa meta? Luego de más de una década de sostenido incremento en el gasto nacional en aspectos esenciales como la infraestructura y el equipamiento de la sala de clases (textos y computadores), y luego de reformar completamente el currículo de todos los niveles de enseñanza, hemos llegado al punto en que debemos focalizar nuestra mirada en el actor más importante del profeso educativo: el profesor. Como bien lo sabemos, más allá de todos los condicionantes socioculturales, los profesores son los únicos que pueden hacer la diferencia para un estudiante. Nadie como ellos puede transformar a la sala de clases en un espacio donde el descubrimiento, la creatividad y el aprendizaje comprometan a todos los estudiantes. Nadie como ellos puede hacer que sus estudiantes se sientan acogidos, respetados y apreciados. Nadie como ellos puede infundir mejores aspiraciones educacionales y proyectar mejores futuros. Nadie como ellos puede cambiarle la vida a un niño que llega a la sala de clases agobiado por la incomprensión, el maltrato o la desconfianza en sus capacidades. Todo esto puede hacer un profesor, pero también sabemos que en muchos casos ello no ocurre, y en los peores casos, hay profesores que se suman a la convicción fatalista de que por razones sociales o familiares hay "casos perdidos", que hay alumnos que no pueden aprender ni tener un mejor futuro. Aunque todo lo dicho hasta aquí parezca un sentido común, debemos hacernos cargo que como sociedad no hemos reconocido en los hechos la importancia de esta profesión. Hemos sido testigos pasivos de la pérdida del prestigio y valoración social de los profesores. También hemos permitido, sin hacernos las debidas preguntas, que se formen profesores en condiciones extremadamente precarias. Por lo demás, los procesos de evaluación de profesores, han comenzado a darnos luces acerca de la real situación de esta profesión, advirtiéndonos acerca de fortalezas y debilidades, muchas de las cuales se originan en la formación que reciben los futuros profesores en universidades o institutos profesionales. ¿Qué hacer entonces? Se requiere un esfuerzo sistemático y articulado, que incluye la formación inicial de los profesores, estableciendo estándares mínimos para que al término de sus estudios el profesor cuente con conocimientos pedagógicas y disciplinares actualizados, y haya desarrollado habilidades y actitudes profesionales necesarias para promover el aprendizaje de sus estudiantes. Se requiere también que cada escuela o colegio cuente con una gestión educacional centrada en los aprendizajes, donde se articulen procesos de evaluación, formación permanente y desarrollo profesional de los profesores, de modo de asegurar que ellos puedan monitorear sus capacidades efectivas y cuenten con oportunidades para potenciarlas y para actualizar sus conocimientos. Este ranking es una demostración de la potencia que puede tener una adecuada gestión a nivel de cada establecimiento educacional.
Jorge Manzi.



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bueno el comentario del docente de la PUC, quien lo encontro???? jaaaa.En un buen cometario y tiene toda la razon,nosotrso somos los principales responsables de la educacion y particualrmente en el proceso de enseñanaza aprendizaje, tan conocido y tan repetido llega aburrir, jaaaa.
chaooo primo y siga colocando estos reportajes, yo lo voy a colocar en mi faceta X, del portafolio


Invertir en educación, claro, tecnología, proyectos millonarios de infraestructura, subvención a liceo,..pero se deja de lado y ha olvidado de un tiempo a esta parte que no sirve de nada invertir tanto dinero si quien lleva a cabo el proceso de educar es el profesor. Tecnología q no se sabrá ocupar; infraestructura que no se aporvechará. Si bien las Universidades están titulando profesionales acordes con estos nuevas herramientas, que pasa con auqellos profesores que ya llevan años en la profesión?. La capacitación del profesorado a disminuido producto a q le dinero se organiza en estas nuevas herramientas, pero se olvida que ese computador no entregará nunca lo que un profesor puede dar con su práctica; se olvida que el conociemito y organizaciñon de ste en conjunto con la nuevas tareas, parte del profesor y no lo hacen los metros cuadrados ni menos los recursos (q son fundamentales e ideales, pero no relevantes).