miércoles, 01 de junio de 2005
Chevrolet Equinox


Solo Auto
Nuestro mercado actuó como referente para la fabricación del nuevo Sport Utility Vehicle de Chevrolet, modelo que llega para competir en uno de los segmentos más difíciles y de mayor crecimiento.
Una fría pero luminosa mañana en la ciudad de Santa Cruz, en el valle de Colchagua, fue el marco de la recepción que le dio Chile al último desarrollo de General Motors introducido en nuestro mercado: el Chevrolet Equinox.
La belleza del paisaje de esta zona huasa -conocida por la calidad de sus vinos- constituyó escenario ideal para la llegada de este nuevo SUV (Sport Utility Vehicle), vehículo que, en su ficha de nacimiento, incorpora el hecho de que nuestro país fue uno de los cinco mercados consultados en todo el mundo para su desarrollo.
Junto con Israel, Canadá, México y Estados Unidos, Chile marcó las pautas y explicó las necesidades de los consumidores locales para conformar el proyecto de GM orientado al segmento medio, donde hasta este momento Chevrolet no tenía presencia.
Una experiencia similar había realizado el fabricante japonés Nissan con su exitoso modelo X-Trail, para cuyo desarrollo se hizo en Chile un "focus group'' con usuarios de todo terreno, a quienes se les preguntó qué elementos les gustaría ver en un vehículo de estas características (Sólo Auto No. 53, marzo de 2002).
En la ruta
La primera aproximación de la prensa especializada con el Equinox fue un “test road” en el que pudimos poner a prueba las cualidades dinámicas del modelo, en la ruta entre Santa Cruz y el balneario de Pichilemu, en la Séptima Región, trayecto que incluyó una sinuosa carretera y caminos de tierra y de ripio. Básicamente, los terrenos en que mejor se desempeñan estos vehículos, que combinan las comodidades de un automóvil con un desempeño moderado en “off road”.
Antes de examinar su comportamiento, veamos lo que ofrece el modelo. Se trata de un SUV de tamaño medio, equipado con un propulsor Vortec de seis cilindros en “V” cuya capacidad volumétrica es de 3.4 litros. Esta arquitectura, alimentada por gasolina, puede desarrollar hasta 185 hp de potencia a un régimen de 5.200 rpm, con un par motor que se eleva hasta los 281 Nm cuando el tacómetro marca las 3.800 rpm.
Estas magnitudes son controladas por una transmisión automática Aisin -de origen japonés-, de cinco velocidades y controlada electrónicamente. El vehículo tiene tracción total permanente, con una distribución de la energía -en condiciones normales- del 90% para el eje delantero y del 10% para el trasero.
La tracción se regula electrónicamente mediante un sistema de embrague multidisco que, cuando detecta una reducción del “agarre” en las ruedas delanteras, traspasa mayor energía al tren trasero, todo de manera automática.
Tanto la suspensión delantera como la trasera son independientes con resortes helicoidales, con la diferencia de que la de adelante es del tipo “strut”. El Equinox equipa además frenos de disco delanteros y de tambor traseros, con ABS en las cuatro ruedas.
Apuesta al desempeño
¿Qué es lo que logra este paquete? La primera impresión -para quien lo ve pasar- es de un modelo con atractiva línea, grandes grupos ópticos y una sutil mezcla de todoterreno con automóvil familiar.
Para quien lo conduce, las sensaciones reafirman su personalidad. Suave suspensión acompañada de una potencia propia de un norteamericano en carretera. En caminos de tierra, el Equinox demuestra su rigidez torsional para utilizar su potencia y torque, con bastante brío en cualquier condición. También, una buena aceleración y mejor recuperación, gracias al generoso par y potencia que presta su motor, aún a alta velocidad.
Controles amigables, tradicionales y fáciles de utilizar parecen ser el objetivo -bastante logrado- del habitáculo. A esto se suma su “arsenal” multipropósito, como el sistema Multiflex, que regula la situación de los asientos traseros, para aumentar tanto el espacio destinado a los ocupantes como el volumen de la zona de carga.
En materia de seguridad, el SUV porta nada menos que 10 airbags, que incluyen los del tipo cortina para los pasajeros de la zona trasera, habitáculo indeformable y sistema de alarma con inmovilizador. Una versión y un precio para el modelo en Chile: $16.990.000.
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K bellooooooooo
jajajaja no me enojo con uno!! k kieres k te diga pero hay k admitir k mi celica es mas beio aun!!
Algun dia pu pablits!! por no decir decadas!
jajaja
Ya byeeeeeeeeee!!
jajajaja no me enojo con uno!! k kieres k te diga pero hay k admitir k mi celica es mas beio aun!!
Algun dia pu pablits!! por no decir decadas!
jajaja
Ya byeeeeeeeeee!!
jajaja..demás. Como profes tendremos unos tres. Y cada mes cambiamos. Bueno, si tampoco es tan trájico el asunto, pero de q está rico el auto..uuff...RIIIICOOO!! jajajajajaja (es mi vida ok):]

